La mayoría de los potosinos con cultura sabe que Simón Bolívar tuvo un romance con María Joaquina Costas en 1825, mientras permaneció en la Villa Imperial. Y esa misma gente sabe que, como fruto de esa relación, esa mujer tuvo un niño que fue conocido como hijo del libertador. Lo que no se sabía, hasta ahora, era quién fue María Joaquina Costas ni quiénes fueron sus padres. Debido a ello, tampoco se conocía su apellido materno.
Con la publicación, hoy, en la revista Ecos, del artículo “El hijastro del Libertador”, del historiador argentino Guillermo Carlos Delgado Jordan, se responde a todas las interrogantes que había sobre la filiación de María Joaquina Costas y, de esa manera, se llena vacíos de nuestra historia.
Conocida por haberle dado un hijo a Simón Bolívar, María Joaquina Costas era, en verdad, un enigma de la historia potosina. Incluso, uno de los autores que más escribió de ella, Luis Subieta Sagárnaga, tuvo que cambiar su versión inicial sobre ella. Primero publicó, en el libro “Bolívar en Potosí”, que se llamaba María Joaquina pero después, en la versión ampliada titulada “Bolívar y Bolivia”, escribió que era simplemente María. Ni Subieta ni ningún otro autor dieron jamás su apellido materno que, según estableció Delgado, era Morando.
