La destrucción deliberada del patrimonio cultural debe considerarse como una violación de los derechos humanos, dijo ayer la relatora de Naciones Unidas para los derechos culturales, Karima Bennoune.
"El patrimonio cultural concierne a todos los derechos humanos por lo que su destrucción deliberada es una violación de los mismos", declaró.
Añadió que, "no se puede separar el patrimonio cultural de la propia gente y sus derechos" porque "no solo son objetos, sino que son objetos con los que la gente tiene una larga relación".
A su juicio, el patrimonio cultural es necesario para la dignidad humana y para el correcto desarrollo de una serie de derechos humanos, como la libertad de expresión, de pensamiento, de culto y también de religión.
