El XXI Festival Internacional de la Cultura (FIC) arrancó este viernes con un desfile de tres de los más importantes emblemas del folklore nacional que se prolongó hasta las primeras horas del sábado en medio de música andina y una lluvia que comenzó con timidez y, finalmente, se desató sin pudor.
El espectáculo estuvo precedido de un “prefestival” que mantuvo ocupado al escenario que se armó en el frontis de la Catedral y, finalmente, resultó chico y demasiado precario para un espectáculo de semejante magnitud.
Para la inauguración en sí, el primer grupo en presentarse fue Los Masis, de Sucre, que tuvo la suerte de hacer música cuando la lluvia todavía no mojaba las calles potosinas. Luego vino Luzmila Carpio que impresionó con su tesitura de voz, literalmente inclasificable.
Ni bien terminó su primera canción, Luzmila, en su condición de ex embajadora de Bolivia en Francia, rindió homenaje a las víctimas de los atentados en París. “Eso han hecho terroristas. Eso no se debe hacer”, dijo.
El viernes ya se había cambiado a sábado en el reloj cuando Savia Andina apareció en el escenario. John Guzmán y la lideresa de las Qolqe T’ikas, Svieta Barrios, que oficiaron de maestros de ceremonias, les hicieron un largo preámbulo y, en el momento en el que las notas del “Potosino Soy” surgieron del atrio de la Catedral, fuegos artificiales de colores colmaron el cielo de la Villa Imperial. “Viva Potosí”, dijo Gerardo Arias al terminar la canción y el público le respondió con un sonoro “¡Viva!”.
