Desde bailarines en silla de ruedas, hasta niños de cinco años en las bandas musicales, la fiesta de Ch’utillos es sinónimo de sorpresas y valentía.
Este viernes, en la primera jornada de la festividad de Ch’utillos, el niño Jail Cuéllar dio la sorpresa al ejecutar con prestancia los platillos en la Banda Central Potosí. Su seriedad fue lo que más impactó al público que observó su paso durante el recorrido.
No fue una sola entrada en la que participó Jail, más tarde, cuando su banda acompañaba otra fraternidad, se lo vio nuevamente con el mismo entusiasmo, aunque mostrando su seriedad.
Mucha gente espera verlo también este viernes con alguna otra fraternidad.
Otro que sorprendió fue el joven Rubén Jara, que provocó emociones y muchos aplausos a lo largo de la ruta cuando bailó con la fraternidad Ñaupas Tolkas de Huachacalla, en el bloque Sarus.
