Bolivia está ingresando a un nuevo ciclo político de nuestra historia, tras el agotamiento y la “autodestrucción” del Movimiento al Socialismo y que era previsible porque en los gobiernos de Evo Morales y de Luis Arce hubo más sombras que luces, más desaciertos que aciertos, así como un creciente descontento en la población boliviana, aunque los seguidores y “fanáticos” Evistas y Arcistas, digan lo contrario.
La auto destrucción del M.A.S. entre otros aspectos, se originó en el hecho de que este instrumento político se fue alejando cada vez más de sus raíces democráticas y desarrolló un exagerado culto y hasta veneración sin límites al liderazgo de Evo Morales quien comenzó a desgastarse e ir perdiendo confianza y credibilidad ciudadana por su extrema angurria de poder, su tozudez y su egocentrismo sin límites porque jamás ha permitido que nadie le haga sombra y peor que pueda dar oportunidad a nuevos liderazgos entre sus seguidores.
El despilfarro económico, la ejecución de millonarios proyectos que hoy son elefantes blancos, la falta de previsión para explorar nuevos pozos petroleros que hoy se traducen en largas colas en los surtidores y otros desaciertos tanto del gobierno de Morales como de Arce, han merecido el “voto castigo” del pueblo boliviano, puesto que en las recientes elecciones generales, casi el 90 por ciento de los electores votaron en contra del MAS: Evistas, Arcistas y Androniquistas
Por consiguiente, es el fin de un ciclo político de 20 años y ahora en Bolivia nos aprestamos a iniciar una nueva etapa en la vida democrática del país con el nuevo gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira y del Vicepresidente Edman Lara Villarroel. El gran desafío para los nuevos gobernantes no solo es solucionar progresivamente la aguda crisis económica, sino también reconstruir democráticamente la institucionalidad, evitando cometer los mismos errores del reciente pasado.
Todos los bolivianos y bolivianas, también debemos contribuir directa o indirectamente porque ya pasaron las elecciones y la mayoría de la población se ha pronunciado a través del voto por lo que corresponde ahora apoyar al nuevo gobierno, dejando de lado colores políticos, así como afectos y desafectos. Queda una verdad irrefutable y es que, si le va bien al nuevo gobierno, nos irá bien a todos los bolivianos
Es el momento propicio para que gobernantes y gobernados, comencemos un nuevo ciclo político con grandeza de espíritu patriótico hacia una nueva visión de patria. Concluyo parafraseando al escritor Carlos Medinaceli en su libro, “El Huayralevismo” en el que hace bastante tiempo Carlos Medinaceli había planteado un desafío a todos el país con la siguiente frase: Compatriotas: “Atrevámonos a ser bolivianos de verdad”. Esta frase célebre del autor de la novela literaria “La Ch’askañawi”, debemos tomar muy en cuenta hoy más que nunca por el difícil y complejo momento histórico que hoy estamos viviendo los bolivianos.
