Es preciso frenar los apetitos del populismo, de izquierda y de derecha, si no se corre el peligro de arruinarnos y contaminarnos todos. Bolivia tiene la esperanza de poder renovar las cosas, sin populismo, sin demagogia y sin oportunismo.
La política populista de los bonos no trae ninguna felicidad, ni ninguna utilidad a largo plazo, el populismo quiere ganar votos con beneficios y prebendalismo, no sabe lo que le espera, ni siquiera tiene idea lo que le espera en materia económica, ni para comprar diésel o gasolina tenemos y nuestros políticos irresponsables siguen ofreciendo agravar el hambre del mañana.
Bolivia tiene que pasar por un periodo de ajuste económico, cualquier otro camino es muy peligroso, solo alarga la agonía, los candidatos que han pasado a segunda vuelta son conocedores de esta situación, pero el candidato a vicepresidente Lara, solo quiere aprovechar la ocasión y saberla usar muy bien para sacar algún redito o ventaja política de la situación, ganándose la opinión popular de la gente incauta, sin conocimiento previo de la realidad, desesperada por la crisis económica, Lara quiere la aprobación popular de las mayorías inconscientes, seducidas y manipuladas a través de promesas falsas al mejor estilo del “Flautista de Hamelin”.
Según los populistas, es mejor y más útil engañarlos a todos, sin por ello suspender la realización de acuerdos debajo de la mesa, con las organizaciones y movimientos sociales ex – masistas, que por conveniencia política hoy ven con buenos ojos unirse a las filas del PDC, bonos y promesas convencen a los ociosos, los flojos, los corruptos y los mentirosos, funcionarios públicos del actual gobierno, quieren seguir disfrutando del poder esta vez utilizando la sigla del PDC, el presidente Arce Catacora goza de la poca estimación del pueblo boliviano, es un presidente débil, falto de carácter y decisión.
La experiencia boliviana ha demostrado que el populismo es dilapidador, pues derrocha el dinero público, en programas de ayuda gubernamental como ser bonos y subsidios, además de beneficios de refrigerio a funcionarios públicos ineficientes e improductivos.
Hoy el populismo en Bolivia a tomado el cuerpo y el espíritu del candidato a la vicepresidencia Edman Lara, el perfil psicológico es preocupante, es indeciso, pues ofrece hoy una cosa y mañana no, no se hace aconsejar con nadie y cree a todos, desea las cosas que no puede tener y ofrece las cosas que no puede cumplir y de las personas que le aconsejan bien se aparta y por esto toma siempre sus decisiones al revés, es inestable emocionalmente, realmente es un peligro para la democracia, cuanto mas insiste en sus declaraciones en contra de todos, amenazando a periodistas y a todas las personas de bien, todos comprendemos mas su debilidad, su narcisismo, su ambición desmedida de poder y muchos bolivianos se dieron cuenta y están menos deseosos de votar por él, muchos se sienten decepcionados porque sencillamente traiciono y mintió al país.
Aquí la gran pregunta es porque los bolivianos no aprenden de sus malas experiencias y sinsabores fuertes, porque estimamos tanto lo fácil, no tomamos conciencia del daño presente que tanto a ocasionado el socialismo en Bolivia, acaso tenemos los bolivianos poca memoria, de las desgracias y de las injurias que hicieron en contra de todos los bolivianos los dirigentes del extinto MAS, que hoy se camufla en el PDC, acaso no aprendemos de nuestros errores, para volver a tropezar una y otra vez con la misma piedra, nos cuidamos muy poco del mal futuro que nos espera con el continuismo del Régimen Dictatorial, que utilizo al PDC y al revés, para continuar con el Proyecto socialista en Bolivia, que camina como una sombra en el territorio nacional, pero sabemos también que el fraude está muy bien montado con la complicidad del TSE, para seguir manteniendo con vida al Régimen en el cuerpo del PDC.
Si ellos ofrecen bonos es porque piensan primero en la utilidad política que obtendrán con el apoyo de los votos si lo conceden, pero ellos utilizan la demagogia para manipular la mente de la gente sin criterio propio, cuando no saben cómo ganar votos te lo prometen el cielo, el mar y la tierra, cuando tienen la posibilidad de cumplírtelo te lo hacen con dificultad o nunca, fueron vilmente engañados con las falsas promesas del populismo, ambos candidatos del PDC, son variables y ligeros en las promesas huelen a socialismo por todos lados, pero en el fondo tienen más de tacaños que de prudentes en la administración de las finanzas públicas, son más codiciosos de dinero y de poder que de cumplir con sus promesas, como dice el refrán: “Prometa y prometa hasta que logre el objetivo, que una vez cumplido el objetivo nadie se acuerda de lo prometido”.
Bolivia no quiere bonos, quiere condiciones y oportunidades de trabajo digno, Bolivia muere de dolor y de decepción por sus liderazgos tradicionales, este gobierno del MAS ha depredado el Estado y la siguiente administración si continua con las políticas populistas terminara por destruirlo todo.
El país insiste en que se ponga orden en el gobierno, esperemos que los próximos gobernantes comprendan los sentimientos de la Nación, el país está confundido, los próximos gobernantes tienen que examinar y corregir las cosas, como su comportamiento y actitud. Con el socialismo y el populismo la juventud se corrompe y al corromperse puede tornarse en instrumento de las ambiciones del socialismo del siglo XXI, que, mediante el populismo, la demagogia y el chantaje han instaurado en Bolivia el Régimen del terror y el fraude.
El populismo es sedicioso, es un cáncer, una enfermedad, la ruina de Bolivia si no cambia, será causada por falta de seso o materia gris, por gente incauta que cree que, con bonos saldremos de la catástrofe, no somos prudentes a la hora de elegir mejor a nuestros gobernantes.
