En los últimos tiempos, en Bolivia, hay una tendencia desenfrenada al oportunismo, porque sencillamente todos los órganos del Estado solo velan su propio interés y esto hace ver sencillamente, que no hay partidos políticos, ni grupos de poder con tendencias definidas, ni programas de gobierno que puedan salvar al país de la catástrofe económica que se avecina, el dólar baja y sube, pero los precios de la canasta familiar están por las nubes, muchos de los diputados y senadores que pregonaban una cosa en la oposición al régimen masista, hoy hacen otra cosa muy distinta cuando son gobierno, es decir hoy falsean sus propósitos y olvidándose de principios y de la confianza de sus votantes hoy trafican su voto en la asamblea legislativa plurinacional, buscando la sensualidad del poder, al igual que los masistas cuando estaban en el poder. En resumidas cuentas, el socialismo del siglo XXI es oportunismo enfermizo.
Estos “padres de la patria” no tienen sentido de disciplina partidaria, los incorporados a ultimo momento se quitaron sus caretas, faltos de ideas solo quieren seguir traficando espacios de poder, al igual que los diputados masistas en otros tiempos poco aptos y educados, siguen estos la tendencia del oportunismo político enfermizo.
Como ciudadanos hemos perdido la fe en ellos, cada vez se repiten los mismos, se inventan nombres bonitos, para nuevas siglas políticas, para atraer la atención de los electores, perno no hay constancia de un verdadero cambio en el viejo sistema político, las organizaciones políticas en Bolivia, son una fuerza cualquiera, pero más o menos organizada, que ha de concluir por imponerse y dominar, pero todo es improvisado, como este gobierno y los anteriores, no hay una fuerza política organizada en Bolivia, lo que existe es un crimen organizado, controlado por el narcotráfico, el contrabando y el trafico de tierras y órganos, esto explica nuestro atraso, pero al lado de esta fuerza del crimen organizado, cuya base se encuentra en el chapare, hay otra cosa que mueve y trata de organizarse siguiendo los lineamientos de crimen organizado transnacional.
Como siempre el socialismo más el narcotráfico es la aplicación que mejor se presta y más éxito obtiene entre los sectores populares, esa ilusión que mantiene enferma a nuestra nación, al parecer a encontrado en Bolivia su nicho y su incubadora política.
Aquí los únicos privilegiados, son los que viven de la política, sean de izquierda o de derecha, se ha cometido una iniquidad con Bolivia, una tremenda injusticia por parte de los movimientos y organizaciones sociales que apoyaban al antigua régimen, jamás Bolivia había caminado por el camino indigno de la subordinación y constancia de las instituciones publicas a un solo partico político único en el poder, como bajo el dominio del movimiento al socialismo, todos los que defienden esta postura son unos simuladores, populistas, sin criterio propio, son incapaces de descubrir y desenmascarar la corrupción, porque ellos mismos son la corrupción organizada en el poder.
Muchos poliqueros utilizan a las organizaciones sociales y movimientos sociales como un pedestal para sobresalir, para alzarse sobre los intereses de estos sectores sociales, para luego utilizarlos para su interés personal, así vive hoy el que quiere hacer política en Bolivia y yo les digo que es el peor camino, que pueden haber elegido, esa apariencia infantil que es el socialismo, es del todo falsa, embaucadora, no exige ningún esfuerzo de imaginación creativa, ni iniciativa propia, peor hablar de innovación política, ellos lo saben pero se mienten así mismos, en Bolivia el socialismo esta condenado a sucumbir, porque ninguno de los que se llaman socialistas han llegado a ese grado de desprendimiento por el bien común. Todo es oportunismo puro y simple.
Los socialistas son defensores de una postura, que ni siquiera es practicada por ellos mismos, el líder de los humildes pasara a la historia como el peor presidente de Bolivia y Latinoamérica, hablan del indio del occidente, cuando ellos mismos contaminan sus ríos con mercurio para explotar la riqueza de la “madre tierra”, hablan del indígena del oriente cuando ellos mismos incendian bosques y animales silvestres y comunidades indígenas enteras para utilizar esas tierras para el avasallamiento y contrabando de tierras, ellos me inspiran el miedo y la repulsión más grande que cualquier otra cosa, son unos simuladores y falseadores de la verdad, utilizan a mineros, campesinos, gremialistas, transportistas sin sentido común, ni buen juicio, mas bien serian capaces de seguir apoyando y obedeciendo con esa fe ciega y sumisa al jefe soberbio de las federaciones del Chapare a eso se ha reducido el socialismo en Bolivia.
Los de pensamiento libre, los hombres liberales de verdad, no vamos a caer en la locura y orgia socialista, ni tampoco en el despotismo y la ineptitud de una clase política podrida y rancia, que se hace llamar de derecha en Bolivia, la historia de Bolivia nos ha enseñado, que el populismo de izquierda es la peor vía para el cambio político en el país y el populismo de derecha esta todavía lejano, pero lo único cierto es que la vía del nacionalismo es la hoja de ruta que nos puede sacar de esta crisis de valores y principios sociales, políticos y culturales, así nos lo ha demostrado la historia somos un país mentalmente agotado, internamente desorganizado y con mucha falta de patriotismo, el liberalismo político y económico, es el único que nos puede sacar de este bucle mental y esta frustración colectiva. Bolivia necesita orden y disciplina mental, cosa que el socialismo del siglo XXI, esta muy lejos de ofrecer como solución final a todos nuestros males, debemos dejar en el pasado la tragedia y el fracaso que representó el socialismo.
