Una vez que se conozcan y se publiquen los resultados de las elecciones generales de este domingo 17 de agosto, como es obvio, habrá ganadores y perdedores; pero esta vez también existirán otro tipo de “perdedores” que inclusive podrían marcar el final de un ciclo político en la historia de la democracia en Bolivia.
En caso de que el voto nulo que promueve el ex presidente Evo Morales no sobrepase del 20 por ciento del total de los casi ocho millones de votantes habilitados para sufragar este domingo, implicará que uno de los grandes perdedores será el ex mandatario y terminará por debilitar aún más al otrora líder indiscutible por su tozudez y sus “caprichos personales” que lo están conduciendo a su auto derrota e indudablemente a la auto destrucción de lo que antes fue el instrumento político del M.A.S.
Del mismo modo, serán grandes perdedores los seguidores y voceros permanentes del evismo, quienes en permanentes declaraciones a la prensa, han manifestado hasta de manera insistente que el voto nulo sobrepasará el 40 y hasta el 50 por ciento. Revisando el historial de las elecciones generales de estos últimos 20 años, los votos nulos fluctuaron entre el cinco y ocho por ciento. Por consiguiente, la campaña del evismo por el voto nulo tendría que sobrepasar al menos el 20 por ciento.
Los sectores de oposición que también están fragmentados, tuvieron y tienen la inmejorable oportunidad de derrotar en las urnas a los tres segmentos que quedaron del M.A.S. (evistas, arcistas y androniquistas). Todos los intentos que hubo para reunificar al Movimiento al Socialismo, no pudieron prosperar por lo que se prevé su inminente derrota electoral después de 20 años de hegemonía.
Del mismo modo podrían ser consideradas como “perdedoras” las empresas encuestadoras que en este último tiempo en las intenciones de votación han proyectado como “ganador” al candidato Samuel Doria Medina y en menor proporción al candidato Jorge Tuto Quiroga. Algunos medios de comunicación y programas de entrevistas que son muy conocidos y de alto raiting de audiencia, han focalizado su atención y su cobertura en función de los resultados de las encuestas o dicho de otra manera se contagiaron de la “encuestititis”. Ellos también podrían ser considerados como “perdedores” de confianza y credibilidad
La gran y verdadera encuesta indudablemente que será este domingo 17 de agosto y es muy probable que haya grandes “sorpresas”.
