Hay un refrán muy conocido que dice: “no hay peor ciego que aquel que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere escuchar”. Es precisamente lo que se puede advertir en los “políticos” de uno y de otro lado porque hasta ahora no hacen una lectura objetiva de la realidad nacional y de lo que esperamos de ellos.
Todos quienes están embarcados en la actual carrera política hacia las elecciones generales de agosto, están equivocando el camino porque en lugar de generar esperanza y optimismo en la ciudadanía, están creando mayor desconfianza y pesimismo
Vayamos por partes: En los sectores de oposición política o los denominados anti masistas, en un determinado momento hicieron anuncios rimbombantes para unificar criterios, voluntades y programas de gobierno en la perspectiva de presentar un candidato único y una propuesta electoral coherente. Esa intención está quedando en el limbo porque otra vez se están dejando llevar por sus intereses personales y de grupo. ¿y qué del denominado bloque de unidad?
En la vereda del frente que en este caso es el Movimiento al Socialismo, tanto evistas como arcistas, del mismo modo cada vez están más enguerrillados con mutuas acusaciones y descalificaciones que generan un creciente rechazo en la ciudadanía porque unos y otros utilizan el falso y demagógico discurso político de luchar por el pueblo boliviano cuando en su accionar solo se ve intereses personales y mezquinos.
En este panorama confuso y de mucha incertidumbre, también aparece la figura política del ex presidente Evo Morales quien cada día que pasa se muestra con una actitud extremadamente obsesiva e incoherente por sus “caprichos políticos” ya que todo quiere que sea a la fuerza o por la vía de la violencia, de los amedrentamientos o de generar miedo y NO a través de los mecanismos institucionales y democráticos.
Lo cierto y evidente es que en la actualidad, Bolivia está con un rumbo incierto y con una creciente incertidumbre porque cada día surgen más dudas que certezas. La situación se torna más preocupante por el cada vez complicado contexto internacional como la crisis económica global, los mercados financieros que tambalean y las relaciones comerciales entre países que también tienden a complicarse en el día a día.
Ojalá que los políticos se despojen de su “ceguera” extrema y hagan una lectura real y sincera de nuestra realidad de tal manera que tengan que replantear y redireccionar sus acciones, sus discursos políticos y sus ofertas electorales.
