El ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, reapareció públicamente tras los bloqueos registrados hasta junio y pidió al Gobierno realizar una “mea culpa” frente a la crisis económica y social que atraviesa el país.
Asimismo, rechazó una eventual ampliación del estado de excepción y demandó que las autoridades concentren sus esfuerzos en resolver los problemas estructurales.
Argollo explicó que estuvo alejado de los medios para no perjudicar la defensa legal de los detenidos por los bloqueos. Negó que la COB se haya “vendido”.
Expresó su preocupación por el impacto del Decreto 5676, del ajuste del precio del diésel, en la economía y sostuvo que la medida afecta de manera directa e indirecta a la elaboración de la canasta familiar.
“Estamos viviendo una situación muy crítica”, afirmó el dirigente, al cuestionar además que persistan las filas para acceder a combustible y que el precio del diésel continúe afectando a distintos sectores.
Argollo vinculó la situación económica con el descontento que se registra en diferentes sectores del país y pidió al Ejecutivo evaluar internamente sus decisiones.
“Es momento de que el Gobierno haga una mea culpa”, sostuvo, al reclamar soluciones frente a la crisis política y económica.
Sobre los acuerdos suscritos entre la COB y el Gobierno, señaló que el avance de las mesas de trabajo no es satisfactorio y cuestionó la ausencia de algunos ministros y autoridades en el proceso. Indicó que el martes se realizará una evaluación puntual sobre el cumplimiento de los compromisos establecidos en los ocho puntos acordados el 19 de mayo.
Rechaza ampliar el Estado de excepción
“El Gobierno central no puede gobernar a punta de estados de excepción. Eso no es democrático”, afirmó Argollo.
El Estado de excepción vigente durará hasta mediados de septiembre, pero ya se habla de la posibilidad de que sea ampliado previo aval de la Asamblea Legislativa.
En ese marco, Argollo consideró que los parlamentarios estarían cometiendo un “error” de ampliar el estado de excepción. Pidió que el Legislativo y el Ejecutivo se concentren en los problemas económicos, energéticos, políticos y sociales.
Argollo aclaró que la posición de la COB no implica un llamado a la sedición ni a derrocar al Gobierno, sino una exigencia para que las autoridades respondan a la crisis y estén “a la altura” de las necesidades de la población.
El ejecutivo anunció que la COB convocará a una ampliada nacional, previsiblemente el próximo mes, para evaluar los tres meses de vigencia del estado de excepción y el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno.
También anticipó que la organización analizará la situación junto con el sector campesino y otros sectores sociales que participaron de las movilizaciones anteriores.
Argollo remarcó que la COB mantiene como prioridad el diálogo y la acción orgánica, pero advirtió que el descontento puede crecer si las autoridades no encuentran respuestas a los problemas económicos.
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