El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, evitó este martes la censura en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) tras ser interpelado por la crisis de desabastecimiento de diésel, en una sesión en la que denunció la existencia de redes de corrupción dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
De un total de 161 diputados y senadores presentes, 76 votaron por el voto puro y simple, lo que supuso el respaldo al informe de la autoridad; 50 legisladores se abstuvieron y 35 respaldaron la censura, un número insuficiente para separar al Ministro de su cargo. Los votos de las bancadas de Unidad y Libre, junto con facciones del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y de APB Súmate, resultaron determinantes para que Blanco continúe en funciones.
Al inicio de su intervención, el Ministro volvió a pedir disculpas al país por la persistencia de las filas en los surtidores y afirmó que el problema “va más allá de la buena voluntad” del actual Gobierno. Fue entonces cuando responsabilizó a estructuras internas de las entidades estatales por la falta de combustible. “Hay una mafia enquistada en YPFB, en la ANH. Están contrabandeando con los combustibles, y esta es una de las razones primordiales por las que no contamos en las estaciones de servicio con el diésel”, sostuvo ante el pleno.
Blanco detalló que se desplegó un operativo militar-policial con más de 300 efectivos para enfrentar el contrabando, aunque admitió que los resultados no fueron los esperados. “Seguimos teniendo problemas con logística”, reconoció. Según explicó, parte de las demoras responde a controles más estrictos en la cadena de distribución, aplicados a partir de la normativa que emitió el Gobierno para evitar el ingreso de combustible de mala calidad. “Con ese decreto hay demoras, pero permite que la gasolina basura no vuelva a estar en los automóviles de nuestros compatriotas”, explicó el Ministro.
