Durante la investigación por el intento de feminicidio de Nadia Beller, un testigo declaró que Fernando Cerimedo adquirió una “quinta” en Santa Cruz por 200 mil dólares.
El vendedor relató que el argentino entregó su pasaporte para el contrato y pagó un anticipo, pero le adeuda 30.000 dólares. Además, aseveró que Cerimedo evitó observaciones legales porque había hablado con la directora del INRA.
