Su mirada a través de una pantalla de celular, a miles de kilómetros desde Bolivia hasta California, bastó para cambiar dos vidas. El fenómeno del teniente Rex, el can en situación de calle que se unió de forma voluntaria a los operativos policiales en Parotani, sumó un nuevo y conmovedor capítulo tras recibir la bendición religiosa en Quillacollo, Cochabamba. Él ya tiene asegurado un hogar lleno de amor para cuando deje el uniforme.
La información fue revelada a la ABI por su madrina, Amanda Vázquez Málaga, una ciudadana boliviana radicada en Estados Unidos. Ella viajó exclusivamente desde el país norteamericano para conocerlo, conmovida por los videos del can que corría junto a las camionetas policiales durante los desbloqueos de carreteras en julio.
“Sentí su ternura y esa fuerza que tenía. Es increíble, un ángel enviado por Dios”, relató sobre ese primer impacto a la distancia.
Un héroe con futuro asegurado
Aunque al teniente Rex le quedan aproximadamente cinco años de servicio activo en las filas policiales —donde acaba de iniciar funciones en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN)—, su destino posinstitucional ya está sellado.
“Cuando se jubile me lo llevaré a La Paz y generalmente yo viajaré periódicamente a Estados Unidos y obvio que lo llevaré”, anunció Vázquez.
El primer encuentro físico de la ciudadana con el leal cuadrúpedo de frondoso pelaje de color rojizo y negro ratificó ese lazo inquebrantable. “Él me vio, me saltó y lo abracé de inmediato. Le dije: gracias my good boy”, recordó con emoción.
La madrina explicó que, al estar jubilada, dividirá su tiempo entre la sede de gobierno y California. Trasladará al can con ella para garantizarle atención médica especializada.
“Estará cansado y necesitará mucho cuidado. Es un compromiso serio porque Rex es una celebridad y un héroe que nos dejó una gran enseñanza a todos los bolivianos. Lo voy a amar siempre, voy a estar siempre para él y lo cuidaré mucho hasta que Dios determine su final”, afirmó.
Sorpresas, bendición y lamidos de gratitud
Vázquez anticipó que prepara muchas sorpresas en relación con Rex, además de otros proyectos de concientización que comunicará más adelante. Su llegada al país coincidió con la reciente misa de mascotas celebrada el jueves en vísperas de San Roque, en el marco de las festividades de la Virgen de Urkupiña en la Llajta.
“Para mí es un honor ayudar. Mi deber como boliviana es trabajar ad honorem en todo lo que yo pueda”, destacó.
En la ceremonia, Rex acaparó todas las miradas con un impecable traje blanco de gala. Un sastre de la institución policial confeccionó la prenda a su justa talla y medida. El atuendo incluyó un collar y una medalla muy llamativa con un círculo que exhibe la fotografía del can junto a su madrina.
Durante el acto, el párroco roció el agua bendita sobre la cabeza del can. Fiel a su naturaleza perruna, Rex se sacudió de inmediato y su madrina limpió sus ojos de forma delicada. El animal respondió a este gesto con efusivos lengüetazos en pleno altar. Como premio a su disciplina, el teniente degustó de un solo bocado un helado especial para canes que llegó como un envío exclusivo desde la ciudad de La Paz.
En la oportunidad, ante la enorme atención de los medios de comunicación, Vázquez lanzó un mensaje directo a la sociedad boliviana e instó a frenar la venta de animales de compañía. “Les pido de todo corazón que hagamos conciencia para no comercializar con los animales. No vendamos perros, vayamos a la adopción responsable. Cuando uno adopta, lo hace con el corazón. La idea no es buscar una raza, la clave es el carisma del animal”, concluyó la madrina.
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