Luego de que los peritajes oficiales descartaran la presencia de sustancias controladas en las cargas de madera boliviana retenidas en Chile y Brasil, el Gobierno boliviano expresó su preocupación por el severo impacto económico y reputacional generado.
Según las autoridades, las acusaciones infundadas no solo golpearon la credibilidad del sector forestal, sino que afectaron la imagen internacional del país.
Un peritaje de la Policía Federal de Brasil, difundido el miércoles 22 de julio, confirmó que las 260 toneladas de madera boliviana retenidas desde junio en la frontera no contenían cocaína, desmontando las versiones preliminares que motivaron la incautación en puertos y pasos fronterizos de la región.
El ministro de Planificación y Medio Ambiente, Fernando Romero, enfatizó que, si bien la lucha contra el narcotráfico debe mantenerse con firmeza, el manejo mediático e institucional de este caso fue sumamente perjudicial. “Es una lástima que el sector haya sido tan golpeado y desprestigiado, creo que hasta irresponsablemente. Esperemos que esto se pueda rectificar porque es uno de los sectores más importantes de exportación para Bolivia”, manifestó el ministro.
