El presidente Rodrigo Paz sostuvo este martes que la “seguridad hemisférica” de las democracias en la región “está en peligro” ante intentos de desestabilización como el que, según dijo, hubo en el país en medio de las recientes protestas y bloqueos de carreteras con los que algunos sectores pedían su renuncia.
En su intervención en la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados que se realiza en Asunción, Paz agradeció el respaldo brindado por distintos países latinoamericanos ante el reciente conflicto que mantuvo bloqueadas y desabastecidas a varias ciudades durante más de un mes y medio.
“Ese apoyo no solo fue solidaridad diplomática, fue una señal histórica en Sudamérica que entendió que cuando una democracia es amenazada, toda la región debe reaccionar, pues todas las democracias están amenazadas”, afirmó.
Tras siete semanas de conflicto y luego de lograr acuerdos con algunos sectores, Paz decretó el pasado 20 de junio el estado de excepción para levantar los bloqueos y justificó ante el Mercosur que “en tres días ” de su aplicación se logró recuperar “la normalidad” en el país “sin ningún muerto”.
El mandatario también manifestó que América Latina “ya no puede permitirse la indiferencia frente a la desestabilización, la violencia política o las economías criminales que amenazan” a los pueblos y consideró que la seguridad de la democracia “será la gran causa hemisférica de esta década”.
“La seguridad hemisférica de nuestras democracias están en peligro. Hoy (fue) Bolivia, mañana puede ser parte de Argentina o Perú, o Colombia (...) No se los deseo por ningún motivo, pero si Bolivia ha pasado por esta situación crítica, tenemos que tomar una observación puntual para que esto no se repita y no tenga incidencia en otras regiones”, dijo.
Para Paz, la seguridad supone, además de “control territorial”, tener “estabilidad institucional, gobernabilidad democrática y protección” de las sociedades.
A su juicio, “el crimen organizado, el narcotráfico, el narcoterrorismo y las amenazas híbridas operan sin fronteras y en muchos casos, infiltradas en los sistemas políticos”, por lo que “la respuesta también debe ser regional”.
Paz consideró que en Sudamérica se está empezando a generar una “convergencia de problemas” que incluyen una “meteorología extrema, tecnologías como instrumento destructivo y desestabilizador, economías poco resilientes” y “democracias e instituciones muy frágiles”.
