Rompe la maldición. Después de 40 años, México jugará un quinto partido de un Mundial gracias al triunfo obtenido anoche sobre Ecuador (2-0) por los dieciseisavos de final en el mítico estadio Azteca.
Con goles de Julián Quiñones (22’) y Raúl Jiménez (31’), la selección mexicana avanzó a los octavos de final, instancia en la que espera por el vencedor de este miércoles entre Inglaterra y RD Congo.
“La maldición del quinto partido” para México es la imposibilidad que tuvo la selección norteamericana de jugar esa cantidad de cotejos en una cita mundialista. En los últimos 40 años logró superar la fase de grupos, pero siempre quedaba eliminado en octavos de final (4º partido).
La única vez que disputó un quinto partido fue en el Mundial que organizó en 1986, cuando avanzó hasta los cuartos de final, instancia en la que fue eliminado por Alemania Federal.
