El operativo policial y militar “Corredor Humanitario Banderas Blancas” enfrentó este sábado extrema violencia en la carretera La Paz-Oruro. La intervención, que buscaba permitir el ingreso de alimentos y medicinas a la sede del Gobierno, se topó con ataques con piedras y dinamita, la quema de oficinas estatales y la toma temporal de un policía como rehén, lo que obligó el repliegue de las fuerzas del orden al finalizar la jornada ante la resistencia de varios grupos violentos.
La jornada comenzó a primera hora cuando una columna de aproximadamente 150 vehículos, entre camiones, buses y tractores, partió desde El Alto para despejar la carretera La Paz-Oruro, que estaba sembrada de piedras, bloques de cemento, troncos y tierra. Un efectivo militar exhibía una bandera blanca al frente del convoy a fin de evitar cualquier enfrentamiento.
Durante la mañana, la maquinaria pesada logró habilitar el paso en zonas como Achica Arriba, lo que permitió el avance de una larga fila de flotas, camiones y cisternas. Sin embargo, en sectores estratégicos como Ventilla, Senkata, Samo y el cruce Layuri, grupos de campesinos rechazaron el despliegue de las fuerzas del orden. Los bloqueadores atacaron los vehículos con piedras lanzadas desde hondas, lo que destrozó varios parabrisas, y detonaron cargas de dinamita. Ante ello, los efectivos respondieron con agentes químicos, lo provocó columnas de humo visibles en la zona.
Aunque la intervención limpió escombros y permitió el paso de camiones y flotas, los manifestantes se rearticularon velozmente y cerraron las vías en Senkata, Puente Bolivia y la autopista La Paz-El Alto.
Pasado el mediodía, la intensidad de los enfrentamientos aumentó. En el cruce Layuri, un grupo incendió un vehículo de transporte de pasajeros que se encontraba vacío. Entretanto, los manifestantes saquearon objetos de las oficinas de Vías Bolivia, en las afueras de El Alto, y luego prendieron fuego a la infraestructura estatal.
En Senkata, personas en estado de ebriedad retuvieron a un sargento de policía que vestía de civil y no participaba del operativo. El agente fue golpeado, obligado a arrodillarse y forzado a grabar un video donde declaraba ser rehén hasta que renuncie el presidente Rodrigo Paz y se libere a los detenidos.
Horas después, logró ser liberado por agentes de inteligencia. “Ha sido retenido, mellado, vejado y ha sido torturado”, dijo el comandante regional de El Alto, coronel Fernando Rojas, quien agregó que el efectivo tuvo que ser hospitalizado.
Más tarde, el operativo no pudo seguir su marcha. Al llegar al peaje Vilaque-Copata, cerca de las 16:00, el contingente se enfrentó a explosiones dy detectó amenazas de emboscada, lo que obligó a los uniformados a dar marcha atrás para buscar rutas alternas.
El propio ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien lideró el operativo, tuvo que tomar rutas alternas por seguridad. Varios periodistas que cubrían la intervención debieron hacer lo mismo ante la amenaza de una emboscada.
Según el sistema de transitabilidad de la ABC, anoche persistían más de 50 puntos de bloqueo en seis de partamentos, la mayoría en La Paz.
Por último, la Csutcb evista, según un documento que circula desde la tarde de este sábado en redes sociales, instruye a sus afiliados a masificar los bloqueos en el país.
Gobierno: “No hubo ningún deceso”
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó la noche de este sábado que no se registraron personas fallecidas durante el operativos de desbloqueo del corredor humanitario y denunció abundante circulación de información falsa en redes sociales.
Durante un informe en Bolivia Tv, la autoridad fue enfática al señalar que “no hay ningún deceso” vinculado a las acciones desplegadas por las fuerzas del orden, en respuesta a publicaciones que daban cuenta de supuestas muertes.
“En realidad, lo que se ha identificado es que esa imagen (...) corresponde a un de hecho entre enero y febrero de 2024, en la localidad de Palca”, afirmó, añadiendo que el material está siendo reutilizado para desinformar.
Asimismo, el vocero aseguró que durante la intervención no se emplearon armas letales. “Tengo que remarcar de manera contundente (…) que, en ningún momento, se ha hecho uso de armas letales ni de balines en condiciones tales, no se ha hecho uso de eso”, aseguró.
