Según las proyecciones que cumplen los técnicos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), la presencia del fenómeno de “El Niño” que está azotando al país derivará en una reducción de las precipitaciones pluviales que, por ende, afectará la recarga de los volúmenes de almacenamiento de las 28 lagunas que son parte del sistema Kari Kari que son la principal fuente de abastecimiento de líquido elemento para los habitantes de la zona alta de la Villa Imperial.
De acuerdo con los datos estadísticos, en el Departamento de Potosí el promedio de lluvias anual es de 410 milímetros por metro cuadrado, el cual en este nuevo año agrícola estaría por debajo a la presencia de ese fenómeno climatológico.
Con base en el estudio de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), se da cuenta de que existe más de un 60% de probabilidad de que “El Niño” se inicie en julio de este año, con un fortalecimiento progresivo hacia finales de 2026 e inicios de 2027, lo que afectará el acceso al agua y a la producción agropecuaria.
“El Niño” es el fenómeno que altera el comportamiento de la atmósfera a escala planetaria, modificando los patrones de lluvias, las temperaturas, los vientos y la frecuencia de eventos extremos. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) considera además que El Niño representa una de las mayores amenazas para la seguridad alimentaria mundial debido a sus efectos sobre la agricultura, la ganadería y la pesca.
A inicios de este año, las cuatro regiones del Departamento ya soportaron la baja cantidad de lluvias, llegando a un déficit que sería del 25,60 por ciento.
