Los megacampos de gas natural de Bolivia, que están en declinación natural, producen menos de la mitad de sus niveles máximos. De todos ellos, San Alberto es el más crítico.
Bolivia cerró 2025 con una producción nacional de gas que estuvo en alrededor de los 27 Millones de Metros Cúbicos por Día (MMmcd), el nivel más bajo desde 2006.
Sin embargo, el experto en hidrocarburos Fernando Rodríguez estima que, hasta febrero de este 2026, la producción “en total está llegando a 24 millones de metros cúbicos por día”.
Rodríguez indicó que el principal campo del país en la actualidad es Margarita-Huacaya, con una producción de 8 MMmcd, aproximadamente.
“Luego viene el campo Sábalo, que está entre 5 (MMmcd) y 6 (MMmcd); el Incahuasi, con 5 (MMmcd); el San Alberto, con 1 (MMmcd); y los 4 (MMmcd) restantes serían toda la mixtura de campos de Bolivia, que son una infinidad de pequeños campos que producen muy poquito pero que, sumados, hacen más o menos casi lo que es Incahuasi”, detalló.
Desde 2015, cuando se alcanzó la cifra récord de 60 MMmcd, la producción nacional de gas registró una tendencia a la baja hasta llegar a niveles inferiores a los 30 MMmcd.
De acuerdo con la última actualización de 2023, Bolivia disponía entonces unas reservas probadas de gas de 4,49 Trillones de Pies Cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés), menos de la mitad del volumen que tenía diez años atrás. Los recientes hallazgos no lograron una reposición efectiva de reservas y resultado de ello es que el país produce 0,41 TCF por año, equivalente al 10% de su base disponible. A ese ritmo, sin descubrimientos relevantes, el gas boliviano tiene una década de vida útil, según los especialistas. Después, la producción solo alcanzaría para cubrir el mercado interno.
