El índice de riesgo país de Bolivia, elaborado por la firma JP Morgan, descendió hasta los 477 puntos básicos, una cifra que aleja al indicador de los máximos históricos cercanos a las 2.000 unidades registrados a mediados de 2025. Mientras el Gobierno atribuye el hito a las medidas que asumió para ordenar la economía y recuperar la estabilidad, analistas advierten que la mejora responde a expectativas de mercado y no a cambios estructurales, por lo que el acceso a financiamiento privado continúa siendo costoso.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, destacó la velocidad de la recuperación financiera en comparación con la región. “Este nivel es incluso menor al que registra Argentina después de más de dos años y medio de gestión. Nosotros hemos logrado este resultado en poco más de tres meses”, sostuvo la autoridad, quien calificó el dato como una muestra de confianza externa tras la gestión de la crisis cambiaria en un video publicado el viernes en su cuenta de X. “Esto refleja confianza del sector externo y un reconocimiento al trabajo que estamos realizando para ordenar la economía y recuperar estabilidad”, agregó.
Sin embargo, el economista Fernando Romero matizó el entusiasmo del Gobierno al señalar que la caída de más de 1.500 puntos en ocho meses obedece a un “efecto base”, dado que se partía de niveles extremadamente altos. “El dinamismo fue muy elevado, pero la calidad del ajuste es media. La mejora refleja más un cambio en expectativas que transformaciones estructurales profundas”, explicó Romero en su análisis técnico, añadiendo que, sin reformas de fondo, el indicador es “potencialmente reversible”. Por su parte, el analista Gonzalo Chávez explicó que la nueva calificación supone que, si Bolivia emitiera hoy bonos soberanos, la tasa de interés rondaría el 9,7% (sumando el riesgo país a la tasa internacional). “Es un valor todavía elevado, si comparas cuánto necesita pagar Chile, alrededor de 6%, o Brasil con 5%”, indicó Chávez. El experto advirtió que para atraer inversión extranjera directa y capital fresco, no basta con esa señal financiera. “Tienes que cambiar la Ley de Hidrocarburos, la Ley de Minería, la Ley del Trabajo y la Ley de la Inversión Pública”, indicó.
