El saldo de la deuda externa de Bolivia alcanzó los $us 14.131,4 millones al 31 de diciembre de 2025, cifra que representa un incremento del 5,9% respecto al año pasado, cuando el monto era de $us 13.345,4 millones. Según el informe publicado este sábado por el Banco Central de Bolivia (BCB), el saldo aumentó en $us 786 millones en el último año, impulsado principalmente por nuevos desembolsos destinados a la inversión pública y al apoyo presupuestario.
El ente emisor aseguró que los niveles de endeudamiento se mantienen dentro de los límites aceptables. En el documento, la entidad afirma que “los indicadores (ratios) de deuda externa pública, muestran márgenes razonables”. En esa línea, el ratio del saldo de la deuda sobre el Producto Interno Bruto (DE/PIB) se ubicó en un 24,6%, porcentaje que, de acuerdo con el BCB, está por debajo de los umbrales internacionales (50%).
ACREEDORES Y COMPOSICIÓN
La estructura de la deuda muestra una alta concentración en organismos multilaterales. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se mantiene como el principal acreedor con el 31,2% del saldo total, seguido por la Corporación Andina de Fomento (CAF) con el 23,7% y el Banco Mundial con el 12,2%. Por su parte, la República Popular de China figura como el mayor acreedor bilateral con una participación del 8,2%.
El informe detalla que el 86,9% del saldo corresponde a préstamos y el 13,1% a títulos de deuda, específicamente los Bonos Soberanos.
FLUJOS Y SERVICIO DE DEUDA
Durante la gestión 2025, el flujo de recursos externos hacia el país se incrementó. Los desembolsos alcanzaron los $us 1.419,3 millones, monto superior en $us 745,4 millones al registrado en 2024. Estos fondos se orientaron mayoritariamente al “apoyo presupuestario y proyectos de inversión pública”, según señala el reporte.
Sin embargo, el pago de obligaciones superó a los ingresos por desembolsos. El BCB informó que “por servicio de deuda externa pública se pagó un total de $us 1.520,7 millones”, monto que se dividió en $us 889,8 millones para amortización de capital y $us 630,9 millones para intereses y comisiones. Como resultado, las transferencias netas cerraron con un saldo negativo de $us 101,4 millones.
