La ministra de Salud, Marcela Flores, afirmó este jueves que el Gobierno recibió un sistema sanitario “colapsado”, con serias deficiencias operativas, financieras y administrativas, además de una estructura burocrática sobredimensionada, al asumir la gestión en noviembre pasado.
Según la autoridad, una de las principales dificultades identificadas es la excesiva burocracia y las trabas legales que impiden a los hospitales garantizar el abastecimiento oportuno de medicamentos esenciales.
Explicó que los hospitales de tercer nivel dependen de recursos transferidos desde los gobiernos departamentales, pero estos presupuestos suelen aprobarse con retraso, lo que hace inviable su ejecución.
