Anatoliy Trubin, portero ucraniano de 24 años, reconoció que desde niño era seguidor del Real Madrid y la pasada noche se convirtió en el héroe soñado de Lisboa, tras un gol de cabeza en el descuento que dejó vivo al Benfica en la Liga de Campeones.
La historia se repitió y Trubin, por tercera vez en Champions, derrotaba al Real Madrid, siempre con un técnico portugués en el banquillo.
Nació en la ciudad de Donetsk, donde comenzó en la cantera del club de la localidad y en sus inicios tenía como referencias al holandés Van der Sar y al meta del Shakhtar, el veterano Pyatov.
Con 19 años, horas antes de debutar en Liga de Campeones de la mano del entonces entrenador del Shakhtar Donetsk, Luís Castro, y pisar por primera vez el Santiago Bernabéu, Trubin aseguraba a los periodistas que “cuando era niño, era muy seguidor del Real Madrid” y que le “encantaba” cómo jugaba.
