El presidente Rodrigo Paz ratificó este sábado la vigencia plena del Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles, y descartó cualquier posibilidad de anularlo o aplicar una implementación gradual. Durante un encuentro con representantes del sector minero aurífero, el mandatario fue categórico al describir la crítica situación financiera del Estado y aseguró que mantener el antiguo modelo es inviable.
“Algunos compañeros me dicen ‘Rodrigo, cambiá el decreto’. Listo, lo volteamos. ¿Qué hacemos? No hay plata, no hay gas, no hay litio. Lo único que hay somos nosotros, los bolivianos que vamos a sacar adelante el país”, dijo el mandatario. Asimismo, desestimó las solicitudes de una aplicación gradual de la medida: “‘Sí, pero hacelo gradual’. Pero no tengo pues ni siquiera plata para hacerlo gradual, compañero. ¿De dónde voy a sacar?”, agregó.
Para ilustrar el impacto de la crisis, el Jefe de Estado utilizó una analogía sobre la economía doméstica y el desfalco de las arcas públicas. “Tú tenías antes 10, pero es que vino un ladrón y te robó 7”, explicó, para luego enfatizar que el único camino es la reactivación productiva, ya que “si un país no crece, un país no produce, no tiene futuro”.
En su intervención, Paz calificó al anterior modelo estatal como una “garrapata” que se debe extraer para sanar a Bolivia, reconociendo que el proceso es traumático. “Este modelo de gestión del Estado te alimentaba por un lado con el gas y por el otro lado te chupaba la sangre (…) ¿Qué pasa cuando le sacas la garrapata al ser vivo? Te duele, ¿no? Porque claro, la garrapata está con sus colmillos en el cogote”, graficó.
Respecto al momento en el que lanzó el decreto, Paz explicó que, cuando uno está enfermo, no se fija ese aspecto para ir con el médico. “Algunos me decían ‘¿por qué ahora, en Navidad? ¡Qué inhumano!’ No. Es que cuando estás enfermo, tienes que ir al medico, sea Navidad, sea Carnaval, sea la fecha que sea, porque si no vas a seguir enfermo. A Bolivia hay que sanarla porque está enferma”, argumentó.
Finalmente, el mandatario negó una corrida bancaria ante la medida y aseguró que la ciudadanía mantiene la confianza en el sistema financiero. “Va a costar al principio como en todo, empezar a caminar cuesta. Quisieron que se disparara el dólar. El dólar no se ha disparado. ¿Por qué? Está confiando en el sistema financiero (...) La gente está tranquila”, concluyó, reafirmando su compromiso de asumir el costo político necesario.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, por su parte, defendió la “terapia de shock” aplicada por el Gobierno, asegurando que “Bolivia está enferma y necesita sanar”. Lupo ratificó que el camino elegido es el correcto y criticó la convergencia de sectores políticos antagónicos que hoy rechazan las medidas. “Sorprendever unidos a quienes se decían extremos y opuestos”, sentenció, acusándolos de oportunismo y de buscar que la crisis se agrave con fines electorales.
