El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, se refirió a las reacciones positivas de la población tras el anuncio del Gobierno sobre la eliminación de la subvención a los combustibles, el incremento del salario mínimo y el aumento de bonos sociales.
“La gente estaba consciente de que el subsidio es una enfermedad y que era necesario solucionar de la forma más rápida y responsable posible”, indicó la autoridad.
Medinaceli precisó que las nuevas medidas suponen el fin del contrabando de combustibles, en especial de diésel, que se importa en gran cantidad al país y que la única forma de combatir el contrabando en con medidas económicas.
Explicó que se “quita la oportunidad de arbitraje” y “se le quita el negocio a esos malos bolivianos que sin piedad les quitaban el dinero a los contribuyentes para ganar”.
