El presidente Rodrigo Paz solicitó apoyo al mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, para enfrentar la crisis penitenciaria que atraviesa el país, marcada por el hacinamiento y la violencia entre reclusos y el vicepresidente salvadoreño, Félix Ulloa, confirmó la disposición de su Gobierno para tender “la mano amiga” a Bolivia.
“Estamos listos para acompañar al presidente Rodrigo Paz en esta nueva época, con una relación de amistad, colaboración y apoyo mutuo”, dijo Ulloa en una entrevista con el El Deber durante su visita para la investidura presidencial de Paz.
Paz informó que la semana pasada tuvo una llamada con su homólogo salvadoreño Bukele, “le dije: ‘ayúdame con las cárceles, que vamos a necesitar muchas acá’”. El mandatario valoró la franqueza y el carácter directo del presidente salvadoreño, cuya política penitenciaria despertó interés en varios países de la región.
