La reciente sanción de la ley de diferimiento en el pago de créditos generó el rechazo de la banca nacional, que alertó que esa norma afecta a la otorgación de préstamos. Del otro lado, los prestatarios celebraron la decisión y anunciaron que ahora buscarán la condonación de intereses.
A través de un comunicado conjunto, la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), la Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas (Asofin) y la Asociación de Instituciones Financieras de Desarrollo (Finrural) manifestaron que esta ley “alterará el flujo del sistema financiero y derivará en una reducción significativa en la liquidez de las entidades de intermediación financiera”.
Según las organizaciones, esa disminución de liquidez afectaría “su capacidad de continuar otorgando créditos a familias, emprendedores y empresas, con consecuencias directas sobre la actividad económica del país”.
En la misma línea, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) tachó de “improvisada e irresponsable” la ley de diferimiento en el pago de créditos bancarios. Espera que las nuevas autoridades revisen la norma de inmediato.
Esta norma –aún no promulgada– establece el diferimiento de seis meses en el pago de los créditos de microempresas y vivienda de interés social con el argumento de la crisis económica.
Sin embargo, la CNC, mediante un comunicado, señaló que mella aún más la economía y “atenta contra el sistema financiero, afecta la liquidez de las entidades bancarias y golpea directamente al sector productivo, a las fuentes de empleo y a la inversión nacional”.
CAMINO A SU ABROGACIÓN
El diputado electo del Partido Demócrata Cristiano (PDC) Manolo Rojas anunció que impulsará la anulación de la polémica ley de diferimiento de créditos. Consideró que la norma, aprobada sin consulta con Asoban, pone en riesgo la estabilidad del sistema financiero y puede “incendiar la economía nacional”.
