Organizaciones criminales internacionales intentan asentarse en Bolivia, aprovechando el vacío dejado por la fuga del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera, advirtió el viernes el ministro de Gobierno, Roberto Ríos y anunció un plan integral de operaciones para reforzar la seguridad en Santa Cruz y evitar que mafias vinculadas al narcotráfico se afiancen en territorio nacional.
“Es importante reconocer lo que está aconteciendo en el departamento de Santa Cruz como un intento de organizaciones criminales que quieren ingresar a territorio boliviano, y es un tema que no lo vamos a permitir”, declaró Ríos en conferencia de prensa.
El ministro aseguró que tanto la Policía como el Ministerio de Gobierno, en coordinación con el Ministerio Público, están desplegando esfuerzos conjuntos para esclarecer los recientes hechos de violencia, entre ellos secuestros y asesinatos registrados en la capital cruceña.
Ríos precisó que la primera hipótesis apunta a que los crímenes investigados (triple asesinato en Barrio Petrolero Norte y doble crimen en la zona norte) guardan relación con ajustes de cuentas ligados al narcotráfico. “Las víctimas de estos actos violentos tenían antecedentes y vínculos con el narcotráfico, e incluso cuentas pendientes con la justicia”, señaló.
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