La crisis por el desabastecimiento de diésel en el país amenaza a la zafra cañera de Santa Cruz, que reporta un retraso del 10% en su avance y corre el riesgo de extenderse hasta la época de lluvias. El sector productivo alertó que requiere 60 millones de litros de combustible para garantizar la campaña en curso. El Gobierno respondió que tendrán prioridad y garantizó el suministro.
El vicepresidente de la Federación de Cañeros Santa Cruz, Juan Fernando Ascarrunz, advirtió que la crítica situación que enfrenta el sector está provocando que los agricultores “pasen más tiempo haciendo filas para obtener diésel que produciendo”.
“Estamos con un avance de zafra de 25 a 28% cuando deberíamos estar en un 38%”, afirmó el dirigente en declaraciones a la red Unitel.
Ascarrunz explicó que los pequeños y medianos productores se ven especialmente afectados, ya que solo reciben 400 litros de diésel por carga, pese a tener cupos asignados de 1.200 litros. Esta limitación los obliga a reducir sus operaciones a solo dos días, un tiempo insuficiente para mantener el ritmo de producción.
Si la zafra, que normalmente concluye en septiembre, se extiende hasta octubre o noviembre por la falta de combustible, coincidirá con el inicio de las lluvias. “Esto podría generar problemas adicionales para la producción y el abastecimiento del mercado interno”, alertó el dirigente.
