Un menonita confesó haber cometido un crimen en Santa Cruz que, según su versión, comenzó como un accidente. Relató que el primer disparo “se le escapó” mientras mostraba una escopeta a la víctima, aunque posteriormente admitió que realizó un segundo disparo, esta vez de forma deliberada.
“El primer tiro me salió de la escopeta sin querer. Ya. Porque estábamos mostrando la escopeta y me salió el tiro. Sin querer. No quería matarlo”, sostuvo durante un careo con los familiares del fallecido, quienes lo enfrentaron y pusieron en duda su versión.
De acuerdo con el relato del autor confeso, ambos se encontraban manipulando el arma cuando ocurrió el disparo accidental. “Chocó. Ahí se salió el primer tiro y yo no sabía qué hacer (…). Le doy otro tiro y me escapo nomás”, declaró.
