El Defensor del Pueblo, Pedro Callizaya, advirtió que “estamos llegando a un enfrentamiento innecesario entre bolivianos” y remarcó que la única vía democrática para resolver la crisis política y social que vive el país son las elecciones del próximo 17 de agosto, por lo que convocó a los políticos a garantizarlas.
En una entrevista concedida a CORREO DEL SUR cerca del mediodía de este martes, antes de los enfrentamientos en Llallagua, Callizaya advirtió que Bolivia asiste a un escenario en el que “la propia ciudadanía puede reaccionar”.
Manifestó que la situación tiende a ser cada vez más violenta y, por eso, instó a resolver el conflicto por la vía del diálogo; sin embargo, advirtió que hay acciones de los bloqueadores que, “cuando saltamos esos límites, estamos incurriendo también en un margen de ilegalidad”.
CORREO DEL SUR (CS).- ¿Cuál es el mensaje de la Defensoría del Pueblo ante la conflictividad que vive el país?
Pedro Callisaya (PC).- Es importante dar un mensaje de serenidad a toda la población, es importante mantener la calma. Sabemos de las penurias que están atravesando, económicas por un lado y por el otro, emergentes de los bloqueos que se están suscitando en determinados departamentos del país.
Pero, sobre todo, creo que es necesario asumir que la vía democrática, el canal de las elecciones, es la única vía en la que podemos transitar esta crisis con el menor impacto y el menor costo social posible.
Reitero, hay que asegurar las elecciones para que el pueblo pueda votar a sus nuevos gobernantes y estos, con la legitimidad que corresponda, asumir medidas y, a más de fondo, respecto a la crisis económica que estamos atravesando en este momento.
CS.- ¿Cómo cree que se debe resolver este asunto político si Evo Morales dice que él debe ser candidato a presidente?
PC.- Nosotros siempre hemos pensado que, si se cumple con los requisitos legales, que sí tienen las posibilidades de cumplir con las exigencias normativas de un proceso electoral, todos deberían de participar. Sin embargo, no podemos extremar una situación de beligerancia, de violencia, desnaturalizando el derecho a la protesta. El derecho a la protesta tiene límites, está protegido, pero tiene límites.
Los límites están en que no debe ser violento, no debe dañar a terceras personas y mucho menos limitar el acceso a servicios básicos como es el tema de salud.
En ese momento, cuando saltamos esos límites, estamos incurriendo también en un margen de ilegalidad y eso amerita también la intervención del propio Estado a través de sus instancias competentes.
CS.- ¿Se han sobrepasado los límites en estos bloqueos?
PC.- Hay múltiples denuncias, particularmente el tema de las agresiones al personal de salud, que no es tolerable ni siquiera en el derecho humanitario en escenarios de beligerancia bélica.
Se da la agresión a sectores de salud, no se respeta esa situación y necesitamos, como le digo, mesurar estas manifestaciones, esta protesta.
No podemos llegar a lo irracional. A eso estamos llegando en este momento, a un enfrentamiento innecesario entre bolivianas y bolivianos por un tema político-electoral al cual nos están arrastrando los diferentes actores que han propiciado todo esto desde anteriores gestiones también.
