La baja intención de voto del candidato presidencial del MAS, Eduardo Del Castillo, encendió las alarmas en el ‘arcismo’. Legisladores de esta facción culparon al “dedazo” en la designación de candidatos y abrieron la posibilidad de modificar la lista de candidatos, incluida la postulación del exministro de Gobierno.
Según la primera encuesta de intención de voto de la red Unitel, Del Castillo tiene un 2,3% de apoyo del electorado. Este porcentaje, inferior al 3%, pone en riesgo la personalidad jurídica del MAS, que quedaría cancelada si no obtiene un porcentaje igual o mayor el 17 de agosto.
La intención de voto del candidato del MAS refleja “el costo político (de) los dedazos, las imposiciones e improvisaciones”, criticó el diputado arcista Jerges Mercado en sus redes sociales.
