En medio del creciente malestar por la escasez de combustible, el Ampliado Nacional del Transporte, reunido este lunes en Sucre, dio un ultimátum de 72 horas al Gobierno para resolver la crisis que provoca largas filas en las estaciones de servicio. De no haber solución, el sector anunció un paro indefinido.
“El Gobierno no ha cumplido con muchos acuerdos. Este ampliado otorga un plazo de 72 horas para que solucione el problema del diésel, la gasolina y las carreteras”, afirmó Lucio Gómez, ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia.
El malestar crece desde fines de febrero, cuando el país enfrenta el desabastecimiento de combustibles. Durante días, el Gobierno atribuyó la escasez a una sobredemanda generada por el Carnaval, argumento rechazado por sectores afectados como el transporte y la agroindustria.
Además del abastecimiento de diésel y gasolina, el sector exige la destitución inmediata de los presidentes y gerentes de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), así como soluciones urgentes para el deterioro de las carreteras. También se determinó que la suspensión del pago de peajes será decisión de cada departamento.
