El paro indefinido convocado por los comercializadores de carne en Bolivia ingresa este martes en su segundo día. La protesta está siendo acatada de manera parcial en varias regiones del país, afectando principalmente la distribución de carne en algunos mercados. Mientras tanto, el gobierno volvió a expresar su predisposición de dialogar para encontrar una salida al conflicto.
Mientras un grupo acata las directrices de la Confederación de Trabajadores de Carne de Bolivia exigiendo la disminución del kilo gancho de producto que subió de 23 bolivianos a 30, otros comerciantes del mismo rubro decidieron mantenerse al margen de esta medida de presión.
Por su parte, el Gobierno calificó de política esta medida, reiteró su llamado al diálogo y dejó en claro que este tipo de acciones no solucionarán los problemas en el abastecimiento de carne bovina en el país.
El sector responsabiliza a las exportaciones de esta situación, lo que es negado por los productores ganaderos, que explicaron que las cantidades que se venden al exterior tienen un cupo de 35.000 toneladas, lo que no afecta el mercado interno.
SANTA CRUZ
En un recorrido realizado por El Deber en el mercado Abasto, se evidenció una situación de tensión en el sector de venta de carne bovina. La delegada del sector carne, Olivia Romero, explicó que desde el 18 de noviembre se inició un paro indefinido en respuesta a lo que consideran un “abuso excesivo” en el precio del kilo gancho, es decir, el costo de la carne que pagan los comercializadores en los centros de remates.
Romero denunció que el precio del kilo gancho ha subido de 23 bolivianos en octubre a 30 bolivianos en noviembre, un aumento de 7 bolivianos en solo un mes. Este incremento representa un alza significativa en el costo para los carniceros, quienes deben asumir un aumento de 1.400 bolivianos por res, lo que afecta directamente sus ingresos y la capacidad de ofrecer precios accesibles al consumidor.
LA PAZ
Mientras el paro transcurre ‘a media máquina’, en la ciudad de La Paz, Octavio Paz, secretario ejecutivo de la Federación de Mercados, informó que su sector no acataba el paro.
El dirigente explicó que los comerciantes tomaron esta decisión en un ampliado desarrollado el día viernes. Esto a pesar de los problemas relacionados con el incremento del precio del kilo gancho, que actualmente se encuentra en 37 bolivianos, los mercados paceños han decidido no paralizar sus actividades y continuar atendiendo al público.
