El exministro de Gobierno y estrecho colaborador del expresidente Evo Morales, Carlos Romero, se pronunció sobre la crisis de bloqueos que afecta diversas rutas en Bolivia, indicando que la situación persistirá y alertando sobre los riesgos de una posible intervención militar.
Según Romero, quien fue un actor clave durante la administración de Morales, la policía ha alcanzado su límite en la gestión de estas protestas y recurrir a las Fuerzas Armadas sólo intensificaría el conflicto.
“La intervención militar es muerte”, afirmó Romero, quien considera que el despliegue de efectivos militares para desmantelar las barricadas podría derivar en una tragedia nacional e incluso, en palabras del exministro, constituir un “delito de genocidio”.
Las declaraciones de Romero se conocieron en el marco de la creciente disputa entre sectores afines a Morales y el Gobierno de Luis Arce, quien enfrenta ya 18 días de bloqueos en rutas estratégicas.
