La noche del viernes, en su casa de la comunidad de Yuquina, municipio de Culpina, Lourdes y su hija Jhannet, terminada la cena, se retiraron a dormir junto a la niña de esta última, que iba en brazos de su abuela.
Al promediar las 21:00, Lourdes llevaba a su nieta por el patio y Jhannet se retrasó un poco; iba a ponerle candado a la puerta de la cocina. En ese momento, escuchó el detonar de un arma de fuego y, enseguida, un segundo disparo. Ella gritó para decirle a su madre que entraran al cuarto, que le habían disparado. Uno de los proyectiles le impactó en la espalda y el otro le pasó cerca.
La mujer fue evacuada a Sucre debido a su estado grave de salud, según un familiar, que se comunicó con CORREO DEL SUR para denunciar un intento de asesinato.
UN ATAQUE ANTERIOR
Quien la atacó con seguridad lo hizo desde una de las paredes de la casa, aprovechando la oscuridad de la noche, dice Jhisel, hermana de la víctima, quien recibió la noticia mientras viajaba desde Mendoza (Argentina) a Culpina por Todos los Santos pensando en honrar a su padre, Ramiro Cortez, que hace un año perdió la vida a causa de una repentina enfermedad. Para Jhisel, no fue casual. Ella descarta el móvil del robo porque el agresor, tras descerrajar los dos tiros, se dio a la fuga. En su criterio, su hermano fue víctima de un intento de asesinato que está ligado a un ataque ocurrido la madrugada del 3 de abril, contra su madre y en la misma casa. Ese día, Lourdes, de 57 años, se encontraba sola. Dormía cuando repentinamente irrumpieron en su habitación y la golpearon para que confesara dónde tenía guardado el dinero de la venta de la cosecha; se llevaron Bs 10.000. Recibió una golpiza brutal hasta dejarla inconsciente, según la denuncia que consta en el cuaderno de investigaciones del caso.
AMENAZADAS
Denunciaron el hecho a la Policía que, luego de unas horas de búsqueda, a las 12:00 del mediodía, localizó a tres hombres que consumían cervezas en un terreno cercano a una casa, en el sector de Yuquina Alta de la misma comunidad. Las contradicciones en sus declaraciones y la presencia de manchas rojizas en sus prendas de vestir les llevaron a ser aprehendidos e imputados por robo agravado y lesiones graves y leves. El juez de la causa ordenó la detención domiciliaria de Viter C.D., Pedro I.C. y Omar A. por los delitos de robo agravado y lesiones graves y leves, y los llevó ante un juez que decretó su detención domiciliaria, que se mantiene hasta ahora en viviendas del área rural de Culpina. Desde entonces, la madre y las dos hijas empezaron a recibir amenazas. Jhannet, que tiene su propio hogar en el pueblo de Culpina, tuvo que irse a vivir con su madre por el trauma de la inseguridad, mientras que Jhisel, aun residiendo en el exterior del país, era amenazada vía WhatsApp. “Yo recibí amenazas con que iban a seguir con esto, con hacernos daño a mí, a mi hermana y mi mamá. A mí me dijeron que mejor ni me atreva ir a Culpina porque lastimarían a mis niñas y a mí, si me aparecía allá”, escribió Jhisel.
