Palmarito de la Frontera, comunidad ubicada a 75 kilómetros de Concepción, Santa Cruz, no sabe la suerte que corrieron los nueve jaguares que habitan en el bosque de la zona, como consecuencia de los incendios forestales.
“Estos felinos están identificados, incluso tienen nombres y son considerados parte de nuestras familias. Es una especie protegida”, afirmó Victoria Yopié, cacique de Palmarito.
La comunidad pedirá apoyo a la Organización Mundial de Conservación (WWF, por sus siglas en inglés), que trabaja en Bolivia desde 1970, para reinstalar cámaras trampa y conocer el estado y paradero de los jaguares.
Yopié dijo que la comunidad vivió amenazada constantemente por el fuego y por más que hicieron la búsqueda y colocaron bateas con agua para atraerlos, no lograron ver a los ejemplares. El Deber
