Para el Gobierno, las lluvias lograron sofocar un 90 por ciento de los incendios forestales en Beni y un 70% en Santa Cruz. Sin embargo, el riesgo persiste y las cifras de los daños son preocupantes.
“Hemos realizado este bombardeo (de nubes) que, por todo el análisis y la evaluación que nos han dicho, ha dado buen resultado, se han generado las lluvias y han logrado sofocar casi el 70% del fuego en Santa Cruz (…). En Beni, también resultado de las lluvias, ha disminuido considerablemente, más o menos en un 90% los incendios”, dijo el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, en Bolivia Tv.
Sin embargo, admitió que la situación aún no está resuelta: “Aquí no termina el problema, porque estas lluvias son pasajeras y luego viene nuevamente el prolongado tiempo, quizá, de la falta de lluvias”, advirtió.
El jueves se realizó un bombardeo de nubes, técnica utilizada para provocar lluvias mediante agentes químicos, en Concepción y Ascensión de Guarayos, Santa Cruz. Paralelamente, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología había anunciado precipitaciones pluviales y estas se registraron en los últimos días en Santa Cruz, Beni y La Paz, lo que ayudó a disminuir la intensa humareda y a tomar decisiones, por ejemplo, respecto al retorno a clases presenciales.
No obstante, hay incendios que persisten en tres departamentos: Santa Cruz, Beni y La Paz. Pando ya está libre del fuego, según el parte ofrecido por la noche por el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.
La autoridad precisó que las operaciones del Comando Conjunto permitieron sofocar 55 incendios.
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