Un informe de laboratorio que mandó a realizar el Ministerio de Minería y Metalurgia da cuenta que los niveles de contaminación a consecuencia del colapso de una piscina de aguas residuales en Tupiza están dentro de los límites permisibles; sin embargo, la Gobernación de Chuquisaca señaló que recurrirá ante el Tribunal Agroambiental para que se establezcan responsabilidades.
A fines de julio pasado se denunció el colapso de una piscina de aguas residuales de la cooperativa minera Azulejos de Tupiza, que estaba construida junto a otras en el lecho del río Esmoraca, cuyas aguas se vierten al río San Juan del Oro y que, finalmente, terminan en el río Pilcomayo, afectando a municipios de Chuquisaca y Tarija.
“Lo que hemos hecho en una primera instancia fue mandar una nota al Ministerio de Minería, al Ministerio de Medio Ambiente y Agua, al Gobierno departamental de Potosí y, obviamente, a la AJAM. A la fecha hemos tenido una respuesta de que (la contaminación) estaría dentro de los límites”, sostuvo el secretario departamental de Medio Ambiente de la Gobernación de Chuquisaca, Jairo Gutiérrez.
Sin embargo, dijo que este caso será denunciado ante el Tribunal Agroambiental y el Ministerio de Medio Ambiente y Agua porque una actividad minera con pozas de aguas residuales de la actividad minera no puede estar operando en el lecho del río, como estuvo sucediendo con la cooperativa Azulejos.
“HACEN LO QUE QUIEREN”
El activista ambiental del grupo Defensa de la Cuenca del Pilcomayo en el sur de Potosí, Gerónimo Herrera, lamentó que esta actividad minera y otras que están en los municipios de Tupiza, Atocha y Cotagaita hacen lo que quieren porque no hay control del Estado.
Denunció que la Autoridad de Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) se preste al juego de los mineros que no respetan el medioambiente y que además son apadrinados por el poder político. “Hoy, la gente por la situación económica se dedica a la minería a diestra y siniestra”, mencionó.
