A una semana de la asonada militar en La Paz, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó este miércoles el “intento de golpe de Estado” y pidió respetar la institucionalidad democrática en Bolivia.
A través de un comunicado, emitido desde Washington, “la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condena el intento de golpe de Estado por parte del Ejército de Bolivia y llama al inmediato e irrestricto respeto de la institucionalidad democrática, al mantenimiento del orden constitucional y a la protección de los derechos humanos”.
El miércoles 26 de junio, el excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, lideró una asonada militar que fracasó. Aquella tarde, movilizó tropas y tanquetas con ametralladoras en plaza Murillo, centro político de Bolivia, pero la insubordinación militar fue frenada y neutralizada.
La CIDH aseveró que la movilización de vehículos militares tuvo el “fin de derribar al gobierno democráticamente electo e instalar un nuevo gabinete. En este contexto, un tanque derribó la puerta del Palacio Quemado, sede del Órgano Ejecutivo”.
Ante este escenario, la comunidad internacional manifestó su rechazo ante la insubordinación militar, inclusive en el marco de la 54º Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA). En Bolivia, varias instituciones gubernamentales, organizaciones de derechos humanos y amplios actores sociales rechazaron estas acciones, a tiempo de anunciar movilizaciones.
La nota remarca que, en una sociedad democrática, las Fuerzas Armadas tienen como misión fundamental defender y conservar la independencia, seguridad y estabilidad del Estado, preservando la democracia y la vigencia de los derechos humanos.
“La Comisión Interamericana observa que las acciones provenientes de un sector de las Fuerzas Armadas atentaron contra los principios democráticos reconocidos constitucionalmente por el Estado Plurinacional de Bolivia. Por ello, hace un llamado urgente al respeto irrestricto de la institucionalidad democrática y al mantenimiento del orden constitucional”, ratifica el pronunciamiento oficial.
Asimismo, recuerda que, en contextos de crisis institucionales en Bolivia, se han producido serias violaciones a los derechos humanos que afectaron, en particular, a los pueblos indígena originario campesinos y a otros grupos en especial situación de vulnerabilidad.
Por ello, instó a todos los agentes del Estado a cumplir con su deber de respeto, garantía y protección de los derechos humanos.
Del Castillo: Policía esperaba a militares dentro de Palacio
La tarde del 26 de junio, al interior de Palacio Quemado, se encontraban diferentes fuerzas especiales de la Policía que se encontraban listas para actuar si es que el presidente Luis Arce iba a ser detenido por el excomandante del Ejército, general Juan José Zúñiga, reveló este miércoles el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo.
En medio del despliegue militar en todos los accesos de la plaza Murillo, en La Paz, en diferentes lugares del hall de Palacio de Gobierno, como detrás de los pilares, el primer piso y otros ambientes se encontraban los efectivos policiales y francotiradores listos para intervenir. Entre los uniformados se encontraban los pertenecientes al Grupo Especial de Acción y Reacción (GEAR), Grupo de Reacción Inmediata (GRI), de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), y de Inteligencia.
“Si en ese momento (Juan José) Zúñiga se animaba a detener al presidente, este grupo (de la Policía) iba a reaccionar, es más, mi persona cuando se anoticiaba y estaba camino hacia la plaza Murillo, la Policía me dice que estaba con todo listo para defender la democracia”, informó Del Castillo.
En el pasillo de ingreso conecta Palacio Quemado con la Casa Grande del Pueblo, se encontraba incluso una ametralladora con un trípode que apuntaba a la puerta principal donde estaban los militares, añadió la autoridad.
“Si en ese momento, el presidente (Luis Arce), mi persona o el Comandante General de la Policía hubiese tenido la osadía de arrestar o aprender en flagrancia el señor Zúñiga y a los tres generales, probablemente hubiese existido un cruce de fuego entre el personal de la policía y personal de la Casa Militar que se encontraba en su interior y los militares que están ingresando poco a poco”, explicó Del Castillo.
