Más de un mes después del inicio de la búsqueda de Odalys Vaquiata Quispe, la joven desaparecida en los Yungas de La Paz, y en medio de las contradicciones de Joel Pérez, los datos obtenidos tras la detención de un efectivo policial, hoy recluido preventivamente en el penal San Pedro, llevan a la hipótesis de que la víctima está muerta.
El policía implicado brindó su declaración el pasado lunes y, dos días después, el miércoles fue enviado al penal San Pedro por cuatro meses, por mantener conversaciones con el principal sospechoso, incluso cuando Joel estaba detenido.
“Este ciudadano (Joel P.) está escondiendo a más personas que están involucradas en el hecho; además la declaración del agente policial ha dado nuevas luces para que nosotros podamos seguir investigando y, en particular, hacer citar a nuevas personas que decían no tener conocimiento sobre el caso”, expresó el jurista Jhovany Gonzales a Bolivision.
En la misma línea, la madre de Odalys, Mabel Quispe, afirmó: “Joel tiene muchas conversaciones con el policía”. “Hablan de que mi hija está muerta, (el implicado le dice al principal sospechoso): hay que decir que ha sido un suicidio, ‘lo único que podemos hacer es que lo manden a San Pedro o a Chonchocoro, ahí vas a estar protegido’”, agregó.
CONVERSACIONES
El abogado de la familia de Odalys señaló que Joel mantuvo conversaciones con el efectivo de la Policía aprehendido, no solo el día de la desaparición, el 30 de marzo, sino también mientras estaba recluido en el centro de rehabilitación de Qalahuma.
