La candidata de la coalición Juntos por el Cambio (centroderecha), Patricia Bullrich, quemó este domingo sus últimos cartuchos para intentar convencer al electorado y evitar que haya un duelo entre el libertario Javier Milei y el oficialista Sergio Massa en una eventual segunda vuelta electoral en Argentina.
La que fuera ministra de Seguridad en el Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019) se mostró más agresiva durante el segundo debate preelectoral con vistas a los comicios del 22 de octubre, celebrado este domingo en Buenos Aires.
Tras alegar que sufría una fuerte gripe la semana pasada que mermó su rendimiento, la candidata opositora tiró los últimos escándalos de corrupción que afectan al oficialismo -especialmente el que llevó a la renuncia al jefe de gabinete del Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde- a la cara de Massa.
Al economista libertario, con quien compite en un espectro del electorado, le atacó por la libre portación de armas y la venta de órganos -ambas defendidas por Milei, aunque puntualizó cada uno de estos aspectos-, además de por la dolarización, pese a que la economía no era asunto de esta sesión.
