La tecnología de las impresoras 3D, que “imprime” piezas de plástico con una precisión milimétrica, se ha difundido tanto que esto ha abierto espacio para un emprendimiento cruceño-paceño, CREO Prótesis, dirigido por Ronald López y Antonio Riveros. El primero lo describe como “el Uber de la prótesis”, una plataforma que permite conectar a los pacientes que requieren prótesis superiores (brazos y manos) con los “makers” (hacedores) de estos sustitutos plásticos.
CREO Prótesis es un plataforma que permite que las personas que necesitan prótesis la obtengan a un costo de 300 dólares, que cubre, en tercios, el material (un plástico especial, biodegradable), los honorarios del dueño de la impresora digital y, finalmente, los emolumentos de la plataforma, que se ocupa de diseñar la prótesis de acuerdo a las medidas y necesidades de cada cliente.
