El Censo Experimental realizado en el municipio de Capinota, en el departamento de Cochabamba, detectó que el país tiene notables diferencias entre las áreas urbanas y rurales, lo que representa un desafío adicional para el proceso censal.
“Una Bolivia está en la ciudad, en los centros urbanos, centros amanzanados, que posee niveles de infraestructura civil bastante apropiadas como comunicaciones, Internet, alcance a medios de difusión y de comunicación, están bastante bien informada”, dijo ayer el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia.
En tanto, la Bolivia rural, en muchos casos, no posee acceso a Internet, posee escasa o casi nula señal de celular, y “es donde se dificulta la comunicación y la realización del proceso censal”.
Sin embargo, en una nueva evaluación del Censo Experimental, Arandia aclaró que con esta labor no busca obtener características de la población, sino evaluar los instrumentos desarrollados.
A partir de los resultados, el equipo del INE realizará una cuantificación y cualificación de los instrumentos censales.
