Tras conocer una investigación periodística que reveló pérdidas económicas al Estado en el programa “Bolivia cambia, Evo cumple”, el Gobierno salió en su defensa y aseguró que no se puede satanizar un proyecto que transformó la vida de la población más pobre del país.
“Es un programa orientado fundamentalmente a acortar brechas de desigualdades, reducir brechas entre ricos y pobres, si no fuera este programa muchas de las obras que se han construido no hubiesen llegado a municipios que no les alcanza para estas obras. (…) No se puede satanizar a un programa que transforma la vida, que cambia la vida de la población”, afirmó la ministra de la Presidencia, María Nela Prada.
La investigación realizada por Acceso Investigativo y Connectas, en alianza con Erbol, El País y El Deber, reveló que, durante la vigencia del programa ejecutado en el gobierno de Evo Morales, por la forma en que se adjudicaron y ejecutaron los contratos provocó pérdidas al Estado de al menos Bs 102 millones, equivalente a $us 14,7 millones.
Asimismo, se comprobó que al menos 20 empresas, algunas de ellas de empresarios cercanos al oficialismo fueron favorecidas con contratos millonarios. Sin embargo, muchas de estas obras fueron abandonadas, inconclusas, sobredimensionadas o con fallas estructurales y hasta de diseño. En ese sentido, Prada dijo que este programa fue atacado anteriormente por el empresario y líder de oposición Samuel Doria Medina. Cuestionó que no se hagan reportajes sobre los beneficios que trajeron esas obras a las poblaciones.
