La justicia dictó ayer cuatro meses de detención preventiva para 19 de las 57 personas que fueron aprehendidas el viernes por la Policía acusadas de supuesta explotación ilegal de oro en el río Madre de Dios. Ante esa decisión, los sectores movilizados en Riberalta ratificaron que el bloqueo indefinido de carreteras seguirá y advirtieron que este no se levantará, sino hasta que todos los detenidos queden en libertad.
El Juzgado Décimo de Instrucción Cautelar de La Paz decidió enviar con detención preventiva a la cárcel de Villa Busch de Cobija a 19 de las 57 personas investigadas por este caso y dictó detención domiciliaria contra los otros 38 acusados.
El Ministerio Público imputó a las 57 en cuestión por los delitos de explotación ilegal de minerales y tenencia, porte y portación ilícita de armas.
Entre los elementos que presentó ante el juez, se encuentraban cuatro rifles, un revolver, dragas y otros elementos, el mercurio, que se utiliza para la extracción de oro.
Todas esas personas, que fueron detenidas el pasado 14 de julio en un operativo de la Policía y la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), pertenecen a la cooperativa “Asobal Madre de Dios”.
La Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin) expresó su rechazo a la acción policial, ya que la organización considera que la actividad minera que se realiza en el río Madre de Dios es legal.
Los cooperativistas y los familiares de los aprehendidos también rechazaron las detenciones. Por eso mismo, activaron bloqueos en diferentes accesos al municipio de Riberalta en demanda de su liberación.
En una conferencia de prensa, dirigentes del denominado Pacto de Unidad de la Amazonia, afín al Movimiento Al Socialismo (MAS), calificaron la decisión judicial como un avance, pero ratificaron que su pedido de liberar a todos los detenidos sigue en pie.
