El aumento de precios en el mercado interno empieza a golpear el presupuesto de las familias, que en respuesta reducen sus compras trabajan más para mejorar sus ingresos. De acuerdo con analistas, el fenómeno debilita el motor de la economía: la demanda interna.
“El poder adquisitivo de todas las familias cruceñas e incluso bolivianas ha caído bastante”, dijo Omar Rivera, presidente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve) de Santa Cruz. “Hemos verificado los mercados y vemos que subieron los productos de la canasta familiar. Estamos preocupados porque, si esto no para, podrían venir peores días”, apuntó el dirigente.
El estudio “1000 bolivianos dicen”, de Omnicom Media Group, revela que en mayo las preocupaciones de la población son la falta de trabajo (64%) y el alza de precios en la canasta básica (58%).
