El grupo a fin al Movimiento Al Socialismo (MAS), a la cabeza de Edgar Salazar, que tomó la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb) el viernes, ingresó con una amoladora y soldaron las puertas desde adentro ante la inacción de la Policía y la Fiscalía. La presidenta, Amparo Carvajal, afirmó este sábado que continuará con su labor, porque la defensa de los derechos humanos no es un edificio o una persona.
“Nosotros vamos a continuar con la vigilia permanente afuera de la Asamblea. Los derechos humanos y la asamblea del pueblo boliviano no es una casa, ni es Amparo, la Asamblea es la defensa de la verdad, de la justicia. El lunes, nosotros vamos a abrir las puertas de nuestras oficinas, la toma del edificio no va a impedir que continuemos con nuestro trabajo”, aseguró Carvajal a la ANF.
Dijo que los “avasalladores” metieron comida, colchones y otros implementos con el objetivo de permanecer en esas instalaciones. Denunció que sacaron varios objetos, entre ellos cajones documentos, dijo que está en riesgo de que se pierda información y un lote de libros que forman parte de la biblioteca de la institución.
“Han sacado cajones, documentos. Tenemos información y documentos originales de las oficinas de la asamblea, tenemos información contable. Además, existe documentos de las denuncias de vulneración de derechos humanos que hemos podido organizar, los libros de nuestra biblioteca”, enfatizó.
