Como se había anunciado, los tres máximos dirigentes del magisterio urbano a nivel nacional comenzaron la tarde de este lunes con la medida extrema del tapiado con huelga de hambre en demanda de que el Gobierno acepte las demandas de su sector.
El tapiado inició a la novena semana de movilizaciones que realizan los maestros en la ciudad de La Paz, en demanda de más presupuesto e ítems para la educación, además de rechazo a la nueva malla curricular.
El ministro de Educación, Edgar Pary, afirmó que la “radicalidad no garantiza los acuerdos”, tras conocer las medidas de presión protagonizadas por los dirigentes de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (Cteub).
La extrema medida de presión es realizada por los ejecutivos Patricio Molina de los valles, Wilfredo Ajllahuanca del occidente y Ludbin Salazar del oriente. La misma se cumple en la Federación de Maestros de La Paz, donde se construyeron pequeños cuartos con paredes de ladrillo.
Ayer, Día del Trabajo, los tres dirigentes ingresaron a esos habitáculos y después fueron tapiados con ladrillos y cemento, dejando una pequeña abertura para el aire y la comunicación personal.
