Después de que el Gobierno central anunciara la aplicación de restricciones a la venta de combustibles para frenar el contrabando de carburantes, el Ministerio de Hidrocarburos informó el domingo que los vehículos de uso público y privado que cuenten con el registro B-Sisa no tendrán problemas en el carguío de gasolina y diésel.
La anterior semana, el Ministerio de Hidrocarburos anunció la entrada en vigencia de un decreto supremo que limita la venta de combustibles. La medida nace como un mecanismo de control para evitar que los carburantes que importa Bolivia sean desviados al contrabando.
Desde el 2004, el país subvenciona el consumo de gasolina y diésel en el país. Esto genera grandes gastos al Estado, que durante más de 14 años ha usado las Reservas Internacionales Netas (RIN) para cubrir este compromiso. El año pasado, el Estado gastó más de $us 1.700 millones
